Tlaquepaque vive de recibir gente: una gotera en un comedor con reservaciones o una mancha de humedad en la habitación de un hotel boutique cuesta mucho más que el mantenimiento que la hubiera evitado. Nuestro trabajo es que el temporal — que en la ZMG deja entre 850 y 1000 mm de junio a octubre — pase sin tocar tu operación ni tu mercancía.
Hoteles boutique y restaurantes: trabajar sin cerrar y sin perder el encanto
Los hoteles y restaurantes del centro de Tlaquepaque operan en fincas con patios, corredores y terrazas que son parte de la experiencia — y también los puntos por donde entra el agua. Impermeabilizamos por etapas y en horarios de baja ocupación: la cocina no se detiene, los huéspedes no se topan con la obra y las áreas de alimentos se trabajan con sistemas de bajo olor.
También atendemos la parte que no se ve: cisternas y depósitos de agua de hoteles y restaurantes, donde una fisura significa pérdida constante de agua o riesgo de contaminación. El sellado se hace con productos aptos para contacto con agua potable.
Fincas antiguas: por qué filtran y cómo se corrige de raíz
Las construcciones antiguas del centro de Tlaquepaque suelen combinar losas de distintas épocas: bóvedas o techumbres originales junto a ampliaciones de concreto, con pretiles de ladrillo y varias generaciones de impermeabilizante encimadas. El agua rara vez entra por donde aparece la mancha — viaja por el relleno hasta encontrar salida.
Por eso el diagnóstico en sitio importa más aquí que en ningún otro inmueble: identificamos el punto real de entrada, retiramos las capas vencidas, resanamos fisuras y juntas entre materiales distintos, y aplicamos el sistema que mejor acompañe el movimiento de la finca — normalmente manto prefabricado con refuerzos en pretiles y desagües. El resultado se entrega con garantía por escrito.
El Álamo: talleres, bodegas y techos de lámina
La otra cara de Tlaquepaque es industrial: la zona de El Álamo y los corredores hacia Las Juntas y la carretera a El Verde concentran talleres, bodegas y pequeñas plantas con cubiertas de lámina que ya acumulan años de sol y temporal. Ahí el problema típico son traslapes abiertos, fijaciones con neopreno reseco y canalones que se encharcan.
Para estas cubiertas manejamos desde acrílico fibratado de alto espesor — la opción rápida antes del temporal — hasta espuma de poliuretano cuando además del agua hay que bajar la temperatura interior del taller. La cotización se entrega por sistema, con precio por metro cuadrado y programa de aplicación.